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| íNDICE DE ESTA
PÁGINA:
- Consejos de la organización Just
Think (EEUU)
- Federacion de asociaciones de padres de
España CEAPA
- Reseau Medias Education (Canadá)
CONSEJOS
DE DE "JUST THINK"PARA PADRES (EEUU)
Organizaciones como la nuestra no son las
únicas que pueden promover análisis de los medios de comunicación.
Se puede hacer en casa fácilmente. Hemos revisado varias
publicaciones como Telemedium, The State of Media Education,
and Better Viewing y a continuación le damos algunas
estrategias que usted puede usar con sus hijos.
- Apague
la televisión durante la cena. Esto abrirá un espacio para
tertulia familiar donde usted podra explicarle a sus hijos que
considera importante y por que valora ciertos ideales.
- Haga
que su hijo lea un libro y luego vea la versión en televisión,para
discutir las diferencias. Esto no solamente hace que los
niños piensen sobre los medios de comunicación, sino que también
provee un proceso para estudiar sus efectos. ¿Por qué la descripción
del coche que estaba siendo perseguido ocupó una página en el
libro mientras en la película solamente dura cinco minutos?.¿
Por qué en la película nunca supimos sobre la infancia de los
personajes principales, mientras que en el libro es una parte
esencial de la historia?
- Mantenga
un diario de las horas que su familia pasa viendo televisión
para evaluar la cantidad de tiempo y decidir si necesita cortar
las horas. Trate de mantener un equilibrio. ¿ Cual es la
razón entre los programas educacionales y los programas de entretenimiento?
¿ Está seleccionando los programas que ve?
- Use
el interés que demuestran sus hijos en los deportes televisivos
para enseñarles ciencia y matemáticas.¿ Como hace el lanzador
para que la bola de una curva? ¿ Por qué los jugadores de futball
americano giran la bola al tirarla?
- Evite
poner una televisión en el cuarto de sus hijos. Al tener
una televisión en el cuarto, el niño asume que puede ver televisión
excesivamente e indiscriminadamente.
- Estimule
a sus hijos a pensar sobre sus programas favoritos. ¿ Sienten
que se pueden relacionar con los personajes?¿ Representa el
programa situaciones de la vida real? Pídales que creen
soluciones alternativas a los conflictos que el programa presenta.
- Señale
como los medios de comunicación son construidos. ¿ Prestan
sus hijos atención a los comerciales? ¿ Recuerdan los comerciales
con más frecuencia que las películas? Los niños no se
dan cuenta que los medios de comunicación existen para atraer
audiencias hacia los anuncios de publicidad y que la programación
esta diseñada para atraer a mercados específicos. La
manera más fácil para que los niños comienzen a entender el
papel que juega la publicidad es hacer que los niños
presten atención al tipo de anuncios que hay entre los distintos
programas. ¿ Por qué no hay comerciales de juguetes durante
las noticias de la noche? ¿ Por qué hay tantos comerciales de
cerveza durante eventos deportivos?
- Reconozca
los estereotipos que los medios de comunicación presentan.
¿ Son los estereotipos verdaderos? ¿ Son falsos? ¿ Por qué?
Trate de comparar la gente que usted ve en los medios de comunicación
con la gente de la vida real. ¿ Hay algunas excepciones a las
caracterizaciones que ve?
- Cuando
ve televisión haga que esta sea la actividad principal.
Cuando vea televisión solamente vea televisión. Evite considerar
la televisión como una actividad de fondo.
- No
cambie de canal frecuentemente. Esto conlleva a ver televisión
inecesariamente. Si tiene problemas encontrando algo para ver,
no vea nada.
- Trate
de ver los mismos programas ( oiga la misma música, juegue los
mismos juegos, etc.) que sus hijos. Probablemente usted
no se divertirá al igual que sus hijos, pero comprenderá mejor
como piensan ellos.
- Recuerde
que usted es el dueño de la televisión. Los presentadores
se defienden ante acusaciones sobre cierto contenido: ÒSi no
le gusta lo que se está presentado, pues no lo vea.No es una
mala idea.
Estos pasos pueden ser seguidos por niños
de todas las edades. Usted puede empezar a ponerlos en práctica
tan pronto como cuando su hijo comienza a consumir medios de comunicación
(2 o 3 años). Las estrategias que recomendamos son una guía, pero
recuerde que debe respetar la independencia que sus hijos merecen
y dejar que a medida que crezcan tomen sus propias decisiones
sobre los medios de comunicación.
Finalmente, trate de respetar la cultura
de sus hijos. Solamente porque a usted no le gusten los programas
que seleccionen, no quiere decir que estos sean malos.
La
mayoría de los padres ven televisión 1,000 minutos a la
semana y solamente hablan con sus hijos 38 minutos a la semana.
-El
Estado de la Educación de Los Medios de Comunicación, una publicación
de New Mexico Media Literacy Project. |
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Escuela
de Padres y Madres (CEAPA. ESPAÑA)
"La Televisión, ¡No
te quedes mirando!
*Objetivos/Expectativas
*De la contemplación
pasiva de la televisión a la apuesta por un modelo crítico
y participativo
*Síntesis de mensajes
*Directrices para la utilización
de estos materiales en Escuelas de Padres y Madres
*Actividades:
*Cuestionario
*El tiempo de ocio de nuestros
hijos
*Vamos a ejercer nuestro derecho
a la libertad de expresión y crítica
*Elaboración de propuestas
para su inclusión en la programación general anual
*Propuesta para la realización
de una Escuela de Padres y Madres
*BibliografíaVideografía
Autores:Antonio Chazarra Luis García
Dibujos:Ignacio Peinado
La televisión está
presente en nuestras vidas. Aunque muchos de nosotros hemos vivido
una infancia sin televisión, desde hace algunas décadas
resulta imposible a los niños/as y adolescentes imaginarse
la realidad prescindiendo de la caja mágica, de la caja tonta
o de la caja de los sueños. La televisión influye decisivamente
en la vida cotidiana. Es el principal instrumento de ocio y nuestros
propios hábitos, comidas, descanso, etc., cada vez dependen
más de los distintos programas de la pequeña pantalla.
Existen detractores radicales de la televisión a quienes en
terminología de Umberto Eco vamos a denominar "apocalípticos",
que sólo ven en ella aspectos negativos (violencia, alienación,
pasividad, etc.) en tanto que para otros, a quienes denominaremos
"integrados", la televisión constituye una oportunidad
para la democratización del saber y la potenciación
del aprendizaje favoreciendo la cultura de las opciones múltiples.
Tal vez ambas posturas sean excesivamente maniqueas y, por tanto,
unidimensionales. Sin embargo, la televisión está ahí
con todo su potencial destructivo pero igualmente con sus posibilidades
educativas y su capacidad de entretenimiento.
Cada día los periódicos incluyen un mayor número
de páginas destinadas a comentar las noticias, los programas
y espectáculos de la televisión. Los programas televisivos
son a diario motivo de debate y polémica en los centros escolares,
en las oficinas o en la barra de un bar. En definitiva, la televisión
se ha convertido en un elemento imprescindible que, en no poca medida,
rige nuestras vidas.
Desde nuestro punto de vista la pregunta a la que es necesario responder
es la siguiente ¿Qué hacer como padres, madres y educadores?.
Convendría partir de una aparente paradoja. Todo el mundo ve
la televisión varias horas al día, sin embargo para
quedar bien en conversaciones, tertulias y hasta polémicas
en diversos medios, está de moda adoptar la actitud apocalíptica
y poner de manifiesto su influencia negativa, tanto debido a su carácter
burdo como a su capacidad para inducir a la violencia, poner en tela
de juicio una serie de valores o incitar compulsivamente al consumismo.
No obstante lo cual, quienes esto afirman vuelven a colocarse impertérritos
ante la pequeña pantalla cerrando la tautología o círculo
vicioso.
Por nuestra parte quisiéramos ser precavidos. De ahí
nuestra tesis de que la televisión no tiene una finalidad moral
sino instrumental y que sus efectos positivos o negativos dependerán
del uso que se sepa hacer de ella, pues, con independencia de ese
uso, ni condena a nadie a los infiernos ni abre las puertas de ningún
paraíso.
La televisión, en primer lugar informa y hoy día los
ciudadanos conocen lo que pasa en el mundo mucho más a través
de los noticiarios que en ningún otro medio. En segundo lugar
la televisión entretiene y gracias a ella podemos disfrutar
de lo que nos gusta: cine, deporte, música, tertulias, debates,
etc. En tercer lugar la televisión educa. No nos referimos
sólo a los programas calificados como "educativos",
algunos de los cuales tienen un interés muy escaso, sino a
la capacidad y posibilidad de ayudar a comprender el mundo en que
vivimos, pues la televisión tiene un indudable papel socializador
y la socialización no es otra cosa que la preparación
para vivir en un ámbito social que en la actualidad tiene un
perfil universal y que McLuhan ha calificado de "Aldea Global".
En cuarto lugar la televisión permite estimular el sentido
crítico. Existen múltiples formas de ver la televisión.
Algunas consisten exclusivamente en recepcionar de forma pasiva los
contenidos y mensajes de los diferentes programas pero afortunadamente
también es cierto que la televisión ayuda a pensar,
favorece la creatividad e incluso tiene potencialmente una enorme
capacidad para propiciar la participación a través de
mecanismos interactivos que pertenecen mas al futuro inmediato que
al presente.
En estas páginas vamos a hacer hincapié en una idea
que consideramos fundamental: Es necesario aprender a mirar la televisión
de otra forma, generando propuestas alternativas a la recepción
pasiva y acrítica. De esta idea se deduce una mayor vinculación
entre televisión y educación.
Los programas educativos contienen elementos para aprender a valorar
una novela, un cuadro o un texto filosófico. El comentario
de textos supone un método para apreciar el contenido y la
forma y analizar los valores estructurales de una obra de arte así
como su contenido innovador. La escuela tiene una finalidad fundamentalmente
transmisora y por tanto un carácter conservador, de ahí
las dificultades a corto plazo para incluir en las tareas educativas
con carácter prioritario el análisis crítico
de imágenes y contenidos televisivos.
Cuando las sociedades viven cambios acelerados las dificultades de
la escuela para adecuarse a esos cambios son muy grandes. De ahí
que apostemos decididamente porque la institución educativa
y también las familias, junto a la preocupación por
aprender a interpretar un texto o resolver un problema matemático,
incluya en el curriculum la necesidad de aprender a comprender las
claves de la televisión y a incluir propuestas metodológicas
que favorezcan un análisis crítico de los contenidos,
mensajes e incluso aspectos técnicos, a fin de poder descodificar
correctamente lo que sucede en la pequeña pantalla y poder
diferenciar el producto de calidad del burdo y deleznable.
CEAPA se propone con estos materiales, ante todo, un objetivo ambicioso
pero realizable: ofrecer a las Federaciones, a las APAs y a las familias
un conjunto de directrices, ideas y mensajes para que puedan enfrentarse
al fenómeno televisivo desde una óptica crítica
y puedan debatir, tanto en Escuelas de padres/madres como en el propio
seno familiar, las posibilidades educativas y de desarrollo personal
de la televisión.
El trinomio ver, mirar y comprender vamos a conjugarlo de tal forma
que apostemos por alcanzar el tercero de los elementos, para propiciar
una visión de conjunto y articulada y evitar aspectos parciales
y desestructurados con su corolario de fragmentación y confusión.
Aprender a comprender lo que sucede en la pequeña pantalla
es un reto que el movimiento asociativo de padres y madres de alumnos
ha de acometer con urgencia porque está en juego algo tan importante
como la formación integral de nuestros hijos e hijas
Objetivos/Expectativas
La primera tarea que hemos de realizar consiste en precisar nuestros
objetivos y expectativas, ya que con posterioridad hemos de convertir
esos objetivos en propuestas aplicables de acción educativa
para las Escuelas de padres y madres y para la reflexión y
el debate de las APAs y familias. Os presentamos los siguientes OBJETIVOS:
1. Abordar el papel esencial que la televisión ocupa en nuestra
realidad social, económica, cultural y familiar, poniendo de
relieve su relevancia en nuestro ocio y tiempo libre.
2. Asumir que la televisión tiene al menos cuatro funciones
que pueden favorecer el crecimiento personal y la formación
integral: informativa, de entretenimiento, educativa y crítica.
3. Denunciar las consecuencias negativas del mal uso y abuso de la
televisión para un desarrollo personal sano y para el equilibrio
de las relaciones interpersonales.
4. Generar instrumentos para descodificar los aspectos teóricos,
técnicos e ideológicos de la televisión a fin
de posibilitar un análisis crítico sobre sus consecuencias
en nuestra vida cotidiana.
5. Reflexionar sobre la función social de la escuela, poniendo
de manifiesto sus dificultades y proponiendo alternativas para adaptarse
a los cambios sociales e incluirlos en sus programaciones educativas.
6. Apostar por una mayor vinculación entre educación
y televisión demandando que los programas escolares incluyan
una formación específica que permita conocer y comprender
el medio televisivo.
7. Someter a revisión y crítica el fenómeno consumista
y aprender a descodificar críticamente los anuncios televisivos
y sus técnicas persuasivas.
8. Proponer un mayor control social de los medios de comunicación
mediante instrumentos que posibiliten la presencia y la participación
de organizaciones sociales como las asociaciones de consumidores y
usuarios y confederaciones de padres y madres de alumnos en dicho
control.
9. Elaborar materiales que posibiliten tanto en las Escuelas de padres
y madres como en las APAs y familias, establecer un diagnóstico
sobre los aspectos positivos y negativos de la televisión y
diseñar respuestas para desarrollar una recepción crítica
del fenómeno televisivo
De la Contemplación Pasiva de la Televisión a la Apuesta
por un Modelo Crítico y Participativo
Nos dirigimos a través de este breve ensayo a todos los padres
y madres interesados por la influencia que la televisión desempeña
en nuestra vida y en la de nuestros hijos e hijas.
Leemos, oímos y escuchamos comentarios que se refieren a la
violencia en la televisión, a la pasividad y al entontecimiento
que ocasiona, pero siendo esto cierto no renunciamos a plantear los
aspectos positivos, críticos y educativos que puede proporcionar
una adecuada utilización del medio televisivo.
Existe una copiosísima bibliografía sobre los medios
de comunicación desde infinidad de ángulos y perspectivas.
En un número limitado de páginas, como es nuestro caso,
hemos de acotar el terreno aunque como comentaba un agudo ensayista
"mis limitaciones son mi riqueza". Por tanto, con un lenguaje
sencillo, vamos a llevar a cabo unas consideraciones y orientaciones
sobre el papel de la comunicación en las sociedades, aproximarnos
a los medios de comunicación para conocer sucintamente sus
características y funcionamiento, analizar las consecuencias
negativas de los abusos de la televisión y la teleadicción,
exponer de qué forma un uso adecuado puede favorecer y potenciar
el desarrollo personal y, finalmente, realizar algunas propuestas
sobre la necesidad de vincular mucho más en el futuro inmediato
la televisión a la educación y de cómo educar
en el medio y para el medio desde la propia familia
Comunicación y sociedad: una visión
panorámica
Podría afirmarse que la historia de las sociedades humanas
está profundamente vinculada al nacimiento y al desarrollo
de diversos sistemas de comunicación.
En el proceso que abarca desde la hominización a la humanización,
juega un papel determinante la aparición del lenguaje. Los
hombres primitivos encuentran en la palabra un instrumento valioso
para subsistir y evitar peligros.
La palabra favorece extraordinariamente actividades cooperativas como
la caza, ayuda a los primeros intentos de organización social
y posibilita el nacimiento de la dimensión simbólica
del ser humano.
Desde sus orígenes toda organización social, por precaria
que fuera, ha dispuesto de sistemas de comunicación
En el hombre hay una necesidad profunda de organizar y sistematizar
el mundo que le rodea, el medio en el que vive y una naturaleza que
antes de poder dominarla se le presenta desconocida y hostil. Los
mitos son un intento de explicarse ese mundo a través de la
actuación de seres y fuerzas sobrenaturales que responden a
preguntas como ¿quiénes somos? ¿de dónde
vinimos? ¿cuáles son nuestras señas de identidad?
y ¿cuál es el papel y el destino de nuestra comunidad?.
El efecto de esta forma de transmisión oral es fundamental
para la cohesión y organización social de las comunidades
primitivas.
La aparición de la palabra escrita supone un paso cualitativo,
pues a través de ella pueden expresarse sentimientos personales,
comunicarse a distancia y trascender el paso del tiempo. La fuerza
de la palabra escrita queda plasmada en el aserto romano "verba
volant, scripta manent" (las palabras vuelan, lo escrito permanece).
El deseo de conocer las novedades, de entretenerse y de reunirse colectivamente
para ser informados y disfrutar dio origen en la Edad Media a la aparición
de los juglares. Si nos fijamos bien los juglares venían a
desempeñar unas funciones y roles sociales similares a los
que hoy realiza la televisión. La aparición de la imprenta
en el renacimiento supuso otro paso de envergadura. Esta innovación
técnica permitió una extensión y expansión
del libro y de las ideas y favoreció algo tan importante como
la lectura individual y la interpretación personal de los hechos.
Cualquiera de nosotros vive en un hogar en el que, preferentemente
en la sala de estar, la televisión ocupa un lugar destacado
e incluso no es infrecuente que exista más de una televisión
en una misma vivienda
El gran desarrollo de los actuales sistemas de comunicación
es hijo de las consecuencias de la revolución industrial. La
técnica es un instrumento humano para dominar la naturaleza
y para lograr mejoras en la calidad de vida. La técnica en
su proceso de desarrollo da lugar a la ciencia y la ciencia puede
aplicarse a la salud, a la industria o a encontrar nuevas dimensiones
a la comunicación humana. No es preciso insistir en la relevancia
de la aparición del teléfono, el telégrafo o
en tiempos más recientes la radio, que ha marcado el ritmo
de vida y el entretenimiento de varias generaciones. La aparición
de la televisión y su paulatina pero imparable extensión
abre las puertas de una nueva revolución tecnológica
que hoy se prolonga en la telemática y la microelectrónica.
Sin ir más lejos, estas reflexiones que estáis leyendo
han sido escritas en un ordenador
Lo que se oculta detrás de la pequeña
pantalla
Es usual, cuando llegamos a casa, apretar el botón de la televisión
o del mando a distancia y comenzar a ver imágenes y a escuchar
informaciones.
En una sociedad como la que vivimos, todos podemos ser manipulados
pero esa manipulación estará muy ligada a la pasividad
y a la ignorancia. Si nos limitamos a ser meros receptores y a acumular
acríticamente lo que la televisión -con zapping o sin
zapping- nos ofrezca, seremos víctimas propicias. Pero también
es posible preguntarse ¿qué se oculta detrás
de la pequeña pantalla? ya que el conocer lo que pasa y cómo
pasa nos ayudará a enfrentarnos críticamente a este
artilugio tecnológico. En definitiva, lo peor de la televisión,
como de tantas otras cosas, es no saber nada de ella, ni de su funcionamiento,
ni de sus mecanismos, ni de su capacidad de influir en nosotros. Un
sólo ejemplo ilustrará lo que estamos diciendo. La duración
media de un anuncio es de 15-20 segundos. Ese anuncio, además
nos "pilla" desprevenidos mientras salimos de lavarnos las
manos, estamos comiendo o cambiamos impresiones con alguien de nuestra
familia. Sin embargo nos impacta ¿por qué?. Ese anuncio
ha sido cuidadosamente preparado por expertos en publicidad durante
varios días e incluso semanas, se ha grabado cuidadosamente
y se ha pensado hasta la saciedad la musiquilla, los interiores o
exteriores, el atuendo de los personajes y el eslogan persuasivo,
buscando además cogernos desprevenidos en el momento en que
nos asalta a traición.
Por tanto, la postura que vamos a defender es comenzar nuestra reflexión
sobre la televisión preguntándonos ¿qué
hay detrás?. Es decir, la cara oculta o por emplear un símil
culinario, la cocina en la que se preparan los platos que se sirven
en la mesa del restaurante.
La televisión está sujeta a las normas que rigen el
proceso global de la comunicación, aunque tiene ciertas características
específicas. En el proceso de comunicación intervienen
un Emisor, un Receptor, un Mensaje, un Código y un Medio
Lo primero que debemos poner de manifiesto es que la televisión
es un medio de comunicación imperfecto porque es unidireccional.
En una conversación que mantengamos en la calle los papeles
de emisor y receptor pueden intercambiarse y de hecho se intercambian,
pasando automáticamente el emisor a receptor y el receptor
a emisor. Sin embargo, curiosamente, en televisión estos papeles
no se intercambian nunca y el emisor se dirige a un número
de cientos de miles o millones de receptores que no van a tener capacidad
de intervenir, por lo menos hasta que no se desarrollen más
los métodos interactivos que posibiliten una participación
real de los receptores o telespectadores. En la actualidad disponemos,
eso sí, de mecanismos para paliar esta indefensión:
el zapping y desde luego apagar la televisión pues no está
escrito en ningún sitio que ver televisión sea obligatorio
si no nos satisface la oferta que nos proporciona.
Convendría insistir en una idea fundamental: cuando hablamos
de televisión el emisor, público o privado, no es neutral.
Con anterioridad hemos hablado de la cocina, ¿qué se
cuece en esa cocina?. La televisión no sólo no es ajena
al mercado sino que es un ejemplo privilegiado de los mecanismos y
características de una sociedad de mercado. El emisor o bien
es un poder público o una empresa privada con intereses que
necesita financiación y que recurre a la publicidad como instrumento
fundamental para dicha financiación.
No sería descabellado a la hora de analizar una parrilla de
programación contemplar la influencia de la publicidad en dicha
parrilla, así como los patrocinadores de diversos programas
y concursos para llegar a la conclusión de que los anuncios
no son sólo un espacio a intercalar entre otras programaciones
sino que cada vez más las programaciones se realizan en función
de criterios comerciales. Las televisiones no sólo tienen intereses
comerciales sino también ideológicos, políticos
y de otra índole. Cuando por la mañana, al salir de
casa, entre la oferta de periódicos del quiosco elegimos uno,
sabemos que la información y los comentarios corresponden a
la línea y a los intereses de los dueños del periódico.
Pues bien, lo mismo sucede con las distintas cadenas de televisión.
Lo que, en buena lógica, debe llevarnos a defender un control
social de esos medios, contando con los propietarios de las cadenas,
las administraciones públicas y las organizaciones ciudadanas,
buscando con ello más la autorregulación que la sanción
legal y el consenso en vez de la penalización. Planteamos la
necesidad del control social como un elemento más de una posición
activa ante el fenómeno televisivo, en lugar de ignorar irresponsablemente
todo lo expuesto y colocarnos ante el televisor desconociendo los
productos que se trabajan en la cocina, las estrellas del restaurante
e incluso la naturaleza y talante del dueño y del "maitre".
McLuhan, cuya Galaxia de Guttemberg es ya un texto clásico
sobre la historia del medio y sus entresijos, expone en uno de sus
postulados más conocidos que el medio es el mensaje aunque
también afirma que el medio es el masaje. La importancia del
medio es tanta y la del mensaje muchas veces tan escasa que para muchas
personas aparecer en la pequeña pantalla se ha convertido en
un fin en sí mismo, pues las apariciones significan fama, reconocimiento,
prestigio, dinero y abre las puertas para otros muchos campos. Tal
vez no sea ajeno a esto el que existan pertinaces contertulios capaces
de opinar en el mismo día sobre la inmortalidad del cangrejo,
la crisis económica, el último triunfo deportivo, el
penúltimo escándalo de corrupción y la vida privada
de otros famosos, contertulios o no.
Sucintamente hemos hablado de emisor, receptor, medio y mensaje, entendiendo
por mensaje el contenido de las diversas informaciones de todo tipo
que se transmiten. Ahora bien, para que el receptor asimile el mensaje
es preciso que disponga de un código y que esté en condiciones
de descodificarlo. Si nosotros nos expresamos en castellano podemos,
sin dificultad, entender un periódico, un libro o conversar
con otros castellanoparlantes, pero si el periódico o el libro
están escritos en árabe y no sabemos árabe no
nos enteramos absolutamente de nada ¿por qué? porque
nos falta el código
El medio televisivo consta de una serie de mecanismos, técnicas
e instrumentos que es preciso conocer para interpretar y entender
cabalmente los mensajes. Es decir, para realizar una descodificación
crítica.
Manual de instrucciones contra la lluvia radioactiva
¿No es la esencia de la educación la defensa civil contra
la lluvia radioactiva de los medios de comunicación?
Marshall McLuhan
De la televisión puede hacerse un buen uso o un mal uso. En
sí misma no es buena ni mala sino un instrumento del que pueden
desprenderse consecuencias positivas o negativas para nuestro crecimiento
personal y nuestras relaciones familiares y sociales.
Centrémonos en los riesgos, problemas y consecuencias negativas
para más adelante exponer las directrices de una utilización
educativa, crítica y participativa del medio.
Una mala utilización de la televisión acarrea no pocas
disfuncionalidades e incluso trastornos que abarcan desde problemas
visuales y musculares hasta el sedentarismo, entendido como pasar
horas muertas delante de la televisión que adquiere el papel
de tótem, así como deficiencias en los ritmos de alimentación
y sueño.
Las consecuencias no acaban desgraciadamente aquí, sino que
también se extienden a otros campos generando incomunicación,
alteración de los mecanismos de descodificación, teniendo
como corolario una confusión entre fantasía y realidad,
así como un mimetismo, imitación y asunción acríticos
de los modelos y valores que la televisión propone.
El método que hemos venido siguiendo es el de las aproximaciones
sucesivas. La televisión es un medio o instrumento que posee
facultades indudables pero que como es lógico presenta también
limitaciones. No sería correcto pedirle a la televisión
lo que no puede dar, pues de esta actitud sólo se obtendrán
frustraciones.
Lolo Rico, en uno de sus inteligentes libros, "El buen telespectador",
analiza con su amenidad y rigor característicos aquellos problemas
que la televisión ni resuelve ni puede resolver. En definitiva,
para qué no sirve la televisión. Por su claridad exponemos
sus aportaciones en forma de cuadro sinóptico:
Para Qué No Sirve la Televisión
· Olvidar nuestra soledad
· Huir de nuestros miedos
· Calmar nuestras ansiedades
· Evadirnos de nuestros problemas · aliviar el aburrimiento
· Distraer nuestras frustraciones
Por su parte, Joan Ferrés
en su sugestiva, documentada y entretenida obra "Televisión
y Educación" defiende la tesis de que el fenómeno
de la teleadicción es una realidad existente y operante. Realiza
una espléndida descripción del síndrome teleadictivo.
Hemos elaborado un cuadro a partir de su diagnóstico que vamos
a denominar Cuadro Clínico de la Teleadicción y que, desde
nuestro punto de vista, resultará muy útil a padres, madres
y educadores. Sería conveniente, tras la lectura del cuadro,
reflexionar e incluso debatir si observamos la aparición de algunos
de estos síntomas en nosotros mismos, en nuestros hijos o en
nuestros amigos.
Cuadro
clínico de la Teleadicción
Desde nuestro punto de vista la actitud a mantener debe huir tanto de
una despreocupación negligente como de dramatización angustiosa.
La teleadicción no está catalogada en ningún lugar
como una enfermedad incurable, por lo tanto podemos desarrollar estrategias
para combatirla adecuadamente. Ahora bien, nunca insistiremos lo suficiente
en la necesidad de que como padres y madres estemos preocupados y ocupados
por el ocio de nuestros hijos, la formación de su personalidad
y la forma de organizar su vida cotidianamente. Si observáramos
que aparecen en los hábitos de nuestros hijos síntomas
de teleadicción que les provocan disfunciones, una visión
anómica de la realidad y que todo esto incide negativamente en
el cumplimiento de sus tareas y obligaciones y en sus relaciones sociales
con sus amigos y grupos de iguales, deberemos actuar con decisión
y rapidez.
La Teleadicción origina en las personas de cualquier edad los
siguientes trastornos
· Aburrimiento· Dificultades de concentración ·
Fatiga · Impaciencia · Irritación · Alteraciones
oculares · Alteraciones en el ritmo del sueño y pesadillas
· Tensión nerviosa · Comportamiento agresivo ·
Obsesión consumista y hábitos de consumo negativos
Es importante animar a nuestros hijos e hijas para que jueguen, practiquen
algún deporte, lean, dibujen o desarrollen hábitos imaginativos
y creativos. Dada la vinculación que debe existir entre la familia
y el centro educativo, deberíamos así mismo, comunicárselo
al tutor o tutora y al Departamento de Orientación del Centro
pues pueden sernos, como padres y madres, muy útiles las orientaciones
y reflexiones del psicólogo.
La televisión influye de forma decisiva en nuestros comportamientos
y, aunque no lo percibamos siempre, en nuestras valoraciones. El "lenguaje
televisivo", como el lenguaje oral, denota y connota
Denotar significa exponer objetivamente, definir, conceptualizar, mostrar,
las cosas como son. Connotar quiere decir sugerir, crear una atmósfera
implícita que refuerza lo explícito y propiciar relaciones
y asociaciones en la mente del telespectador para conseguir unos determinados
resultados. Así, por ejemplo, los turrones o determinados dulces,
independientemente de su sabor, pueden estar anunciando o sugiriendo
la Navidad con su sola aparición en la pequeña pantalla.
La repetición hasta la saciedad de una mujer con delantal es
una invitación a que las mujeres utilicen el delantal y la insistencia
en los maravillosos efectos del perfume hace que subjetivamente se cree
la necesidad de emplearlo para conseguir efectos similares a los de
los protagonistas de los anuncios. Por tanto simples objetos e informaciones
aparecidos en la pantalla pasan a convertirse en elementos generadores
de actitudes, valores e intenciones.
La televisión no causa solamente efectos negativos sino que,
correctamente utilizada, aporta elementos que favorecen el proceso de
socialización y potencian el crecimiento personal
Comencemos con la función informativa. Existen comunicólogos,
psicólogos y antropólogos que definen al ser humano como
infornívoro, es decir, devorador de información. Es más,
en este momento de expansión de los medios, recibimos una enorme
cantidad de información que sólo podemos digerir y asimilar
parcialmente.
Muchas personas y familias tienen una especie de alergia a los servicios
informativos y tan pronto como aparecen las noticias en la pequeña
pantalla hacen zapping buscando otras programaciones, no obstante la
televisión cumple una importante función social informando
y
son cientos de miles y millones las personas que, al no leer periódicos
y escuchar poco la radio, reciben la información a través
de la televisión.
Es importante estar informados. En esta Aldea Global todo lo que sucede
nos afecta o puede afectarnos potencialmente. Algo tan aparentemente
lejano como las elecciones presidenciales de Estados Unidos va a tener
una influencia nada desdeñable sobre la economía o la
política internacional de nuestro país.
El auge de los nacionalismos, la expansión de los fundamentalismos,
la guerra civil en la Ex-Yugoslavia o la incorporación de un
nuevo país a la Comunidad Europea, así como las subidas
o bajadas de las bolsas de Nueva York o Tokyo en este mundo interdependiente,
van a acabar repercutiendo en la sociedad española y en nuestra
propia vida cotidiana.
La función informativa de la televisión va más
allá de los espacios estrictamente informativos como telediarios
o telenoticias, ya que recibimos información a través
de otros muchos programas que nos ponen en contacto con los problemas
del tercer mundo, los retos ecológicos o analizan la realidad
política, económica, social y cultural de la sociedad
española.
Desde CEAPA reivindicamos que los padres y madres no renunciemos al
derecho a la información recordando aquel aserto de que "una
persona sin información es una persona sin opinión
Por tanto, en nuestros hábitos de telespectadores debemos planificar
el conceder un espacio diario no sólo a recibir información
sino a profundizar en los temas que nos interesan a través de
la óptica plural de los debates. Debemos defendernos de la influencia
poderosísima de los medios e intentar controlarlos en la medida
de lo posible para evitar caer en su tela de araña y convertirnos
en víctimas pasivas sin capacidad de reacción. No existen
recetas mágicas, pero el mero hecho de comentar la cartelera,
seleccionar programas y decidir colectivamente lo que vamos a ver es
un primer paso importante.
La televisión cumple otra función interesante: la de entretenernos.
No hemos de renunciar a lo que nos gusta y después de una jornada
de trabajo, no hemos de sentir ningún pudor en buscar lo que
nos gratifica y nos agrada, una película, un programa de variedades,
un concurso, una competición deportiva, etc. Ahora bien, hemos
de generar instrumentos críticos buscando la calidad y huyendo
de lo burdo y zafio. Además hemos de ser sensibles a las nuevas
estrategias publicitarias como la de introducir la publicidad dentro
de los programas para evitar que podamos hacer zapping.
Por otro lado y especialmente en los concursos hemos de reflexionar
sobre los valores implícitos que nos están transmitiendo,
como por ejemplo el poder omnímodo del dinero. Lo que se ha dado
en llamar la "cultura del pelotazo", creemos que está
relacionada con ese afán por lograr dinero, mucho dinero en los
concursos y no sólo dinero, coches, apartamentos, regalos, viajes,
otra vez concedidos por firmas comerciales que se introducen subrepticiamente
en nuestra casa. El afán por obtener dinero, mucho dinero y regalos,
acaba por repercutir negativamente en la propia calidad del programa.
Una pareja podría perder un valioso coche o viaje por no recordar
la capital de un país nórdico, para evitarlo se prepara
un escenario en virtud del cual tienen que elegir números del
uno al diez que, una vez descubiertos, contienen los premios y castigos
u optar entre dos o tres puertas de las cuales una conduce al paraíso.
Otra función de singular relieve es la educativa/formativa. Los
índices de audiencia muestran que determinados documentales y
programas culturales son cada vez más apreciados. Lo importante
en este caso, como en tantos otros, es la libertad de elegir, que por
cierto queda reducida a cero cuando los distintos canales programan
un culebrón a la misma hora.
Nuestros hijos e hijas aprenden muchas cosas interesantes en la escuela,
en nuestra propia casa, en el barrio, en el cine y en el parque de atracciones,
pero no es menos cierto que también aprenden muchísimas
cosas a través de la televisión. Un niño o una
niña de 6 u 8 años tiene más información
del mundo en el que vive que un anciano o anciana de 60 en otros momentos
históricos.
Nos sorprende el hecho de que nuestros hijos e hijas sepan muchas cosas
sobre la deforestación de la Amazonia, la capa de ozono, la constitución
del universo, la comunicación neuronal y la organización
cerebral, o las costumbres de los inuits o esquimales, pues bien, no
es improbable que muchos de estos conocimientos los hayan aprendido
a través de noticias, documentales y películas que han
aparecido en la pequeña pantalla.
Cuando hablamos de la función educativa/formativa no nos estamos
refiriendo sólo a los programas denominados educativos que muchas
veces son aburridos y disuasorios, sino a las informaciones recibidas
que ayudan a entender el mundo en el que se vive y que favorecen un
cambio de actitudes y valores, como lo muestra el progresivo grado de
concienciación ecológica o de la necesidad de apoyar y
llevar a cabo una cooperación con el tercer mundo, como ha puesto
de manifiesto la campaña del 0'7 %. Lo que se presenta como educativo
es muchas veces soporífero. Nunca olvidaremos lo aburrido que
nos resultaba cuando éramos niños programas en los que
se pretendía explicarnos la digestión como si se tratara
de una aventura. En sentido contrario muchos padres y madres valoran
positivamente la creatividad y osadía de programas como Barrio
Sésamo o la Bola de Cristal.
La televisión informa, entretiene, educa y forma, pero sus funciones
no terminan ahí. La televisión posee una capacidad de
despertar el sentido crítico si sabemos decodificar e interpretar
los mensajes e integrar los nuevos datos dentro de nuestra red de conocimientos
procurando tener una cabeza bien amueblada. La televisión es
un espacio para el ejercicio y aprendizaje de la actitud crítica.
En cierto modo, la actitud crítica vendría a actuar como
un eje transversal. Las informaciones fragmentarias o inconexas generan
confusión pero organizadas y estructuradas dan sentido a la realidad
y permiten abordar los problemas con conocimiento de causa para integrar
cada dato nuevo en nuestro almacén personal de información
contextualizándolo y dándole su verdadero valor. Debemos
aspirar a ese sentido crítico para prevenirnos de los efectos
engañosos de la publicidad, para diferenciar la violencia o el
sexo como ingredientes de la vida y de las relaciones sociales de la
casquería y carnicería gratuita o de la pornografía
burda y lo que puede ser aún más importante, para diferenciar
la información veraz y objetiva de la tendenciosa y parcial,
sea cual sea la corbata del busto parlante
Educación y Medios de Comunicación
La escuela debe aspirar a educar para la vida, es decir, a que los conocimientos,
valores y actitudes que se aprendan en las aulas resulten útiles
para el proceso de socialización de los niños y adolescentes
y para su integración en el medio físico, social y cultural
en el que viven.
Dada la importancia de los medios de comunicación en general
y de la televisión en particular, la escuela ha de plantearse
con toda seriedad un dilema de envergadura: o educa para enseñar
a desenvolverse ante los medios y a generar un sentido crítico
o correrá el grave peligro de convertirse en una institución
anacrónica, superada por una realidad de la que la televisión
forma parte y condenada a la tarea imposible de educar para el futuro
con métodos, objetivos y contenidos del pasado.
De la misma forma que los niños y niñas aprenden a leer
y a escribir y se denomina analfabetos funcionales a aquellas personas
capaces de silabear o de firmar pero que no comprenden el contenido
de lo que leen, la nueva misión de la escuela será enseñar
a leer y escribir en los medios y para los medios o exagerando un poco
"enseñar a leer en los labios".
El reto consiste en asumir esta tarea como un eje transversal. Recordemos
que la mejor forma de aprendizaje es el aprendizaje a través
de la experiencia, de ahí que junto a exposiciones teóricas
y trabajo en grupos haya que apostar por talleres de vídeo y
análisis crítico de contenidos y mensajes. Sería
interesante, por ejemplo, estudiar en un aula de secundaria las relaciones
de pareja en los culebrones y si se corresponden o no con la realidad
aspectos como los roles sexuales, las relaciones y conflictos familiares,
etc. o bien destripar anuncios haciendo hincapié en los mecanismos
de manipulación y los efectos que pretenden producir en los telespectadores.
Estas actividades han de complementarse necesariamente con otras de
carácter técnico que incluyan aprendizajes de producción,
montaje de vídeo, efectos especiales, fotografía, arte
dramático, dirección y elaboración de guiones,
procurando que las "intuiciones" den paso a una fundamentación
y conocimiento de lo que se está empezando a denominar tecnologías
de la información.
Si podemos entender el medio televisivo como un instrumento comunicativo
que apela a nuestras emociones y sentimientos, y que nos seduce a través
de ellos, la educación para aprender a ver televisión
ha de proponerse como objetivo recuperar la capacidad de análisis
y valoración racional como maneras de neutralizar estas influencias
Los peores apocalípticos no son ya quienes abominan de la televisión
convirtiéndola en un conglomerado de males sin mezcla de bien
alguno, sino quienes ignoran la necesidad de contrarrestar sus efectos
mediante la adopción de instrumentos críticos teóricos
y prácticos.
La escuela resulta un lugar indiscutiblemente privilegiado para abordar
la educación en los medios, y al mismo tiempo enriquecer el resto
de su actividad incorporando instrumentos, recursos y técnicas
audiovisuales.
Las APAs, por nuestra parte hemos de jugar una baza dinamizadora, realizando
aportaciones para que la educación en los medios y especialmente
en la televisión se incluya en el Proyecto Educativo de Centro
y en la Programación General Anual y no sólo eso, sino
incorporando a las Escuelas de Padres y Madres y a nuestra acción
formativa actividades sobre aspectos técnicos e ideológicos
de la televisión, a fin de aumentar nuestra capacidad para dialogar
más y mejor con nuestros hijos y poder educar en los medios y
para los medios en nuestros propios hogares. Indudablemente, en ninguna
ocasión podemos ni debemos delegar por completo la educación
de nuestros hijos e hijas al centro educativo. Ante la televisión,
el ámbito familiar cumple un papel complementario al de la escuela
y necesario para que la educación en los medios resulte productiva.
Para cumplir nuestra función educativa necesitamos de un aprendizaje
previo. Las APAs son el lugar adecuado para lograrlo a través
de una formación activa
Familia y televisión
La televisión no es ninguna panacea. Por el contrario existen
tópicos que se dan por ciertos pero que no resisten la comprobación
empírica. Las encuestas de opinión son interesantes para
conocer lo que los niños y adolescentes piensan de la televisión
e interpretándolas adecuadamente podemos extraer conclusiones
muy diferentes de las que corren de boca en boca. Una cosa son las apariencias
y otra los hechos que, como nos recordaba el viejo de Tréveris,
suelen ser tozudos.
Nuestros hijos e hijas dedican varias horas todos los días a
ver la televisión y ven más tiempo la televisión
en un sólo día del que dedican a practicar deporte en
una semana
Ahora bien, el hecho de que vean tanta televisión no significa
que no les guste más hacer otras cosas. Quizás los adultos,
con nuestras actitudes y nuestra comodidad, tengamos mucho que ver con
este fenómeno.
Los niños, niñas y adolescentes, cuando son entrevistados,
declaran preferir en todos los casos jugar, salir con sus amigos y estar
con sus padres que viendo la televisión. Lo que ocurre es que
el descenso demográfico trae como corolario que en muchos hogares
exista un solo hijo, la incomunicación de las grandes ciudades
y el clima dificultan jugar en la calle o visitar a otros niños
y niñas en sus casas y el ritmo de vida acelerado y horarios
poco funcionales impiden a muchas madres y a un número aun mayor
de padres una comunicación fluida y un ocio compartido con sus
hijos.
Nos ha parecido que los resultados de la encuesta "Los valores
de los niños españoles, 1992" de Petra Mª Pérez,
Ricardo Martín y Gonzalo Vázquez tienen suficiente entidad
para que elaboremos el siguiente diagrama sinóptico a fin de
manejar datos fiables en lugar de utilizar tópicos inciertos.
Mucho se ha escrito sobre la influencia de los medios de comunicación
en la vida cotidiana de la familia. Tomemos por ejemplo el estudio de
Ekkerhard Sander, investigador alemán, en el que defiende la
tesis de que los medios han transformado en cierta forma la infancia
y la juventud a través de cambios estructurales, así como
la idea de que los medios de comunicación han favorecido la autonomía
sociocultural temprana de las generaciones más jóvenes.
La televisión ha alterado horarios, costumbres, ritmos de sueño
y alimentación y pautas de descanso, pero no constituye ninguna
nueva maldición bíblica y es perfectamente posible no
sólo defenderse de la lluvia radiactiva de los medios, sino dar
la vuelta al calcetín y aprovechar las ventajas de los medios
para fortalecer los vínculos familiares. Cualquier programa de
televisión puede impedir que los miembros de una familia, situados
hombro con hombro frente al aparato, se comuniquen. Desde la perspectiva
opuesta, ese mismo programa puede promover un tema de conversación
interesante a su término, generando el intercambio de opiniones,
y un interesante debate familiar.
Preferencias entre la TV y distintas alternativas de actividad
Ver la tele (16'5%) Salir con los amigos (82'3%)
Ver la tele (26%) Juegos de mesa (74'0%)
Ver la tele (26'9%) Hacer deporte (72'1%)
Ver tu programa favorito (29'2%) Jugar con tus amigos (69'6%)
Ver la tele (45'7%) Leer lo que te gusta (53'2%)
El filósofo Jürgen Habermas, entre sus aportaciones valiosas,
incluye una reflexión sobre la razón tecnológica
y la razón moral, desarrollándola sintéticamente
de la siguiente forma: la razón moral ha de embridar a la razón
tecnológica racionalizándola y humanizándola, porque
en el caso contrario la lógica implacable de la razón
tecnológica puede no sólo deshumanizar sino causar una
acción devastadora de gigantescas proporciones destructivas.
La dignidad humana es inalienable. La relación de los seres humanos
con las cosas jamás suplirá la comunicación y la
relación entre personas.
Un fenómeno alienante cada vez más frecuente, es el del
niño o la niña que pasan horas y horas ante el ordenador
y el aparato de televisión, embebiéndose cada vez más
en esa dinámica e incomunicándose cada vez más
de su familia, de sus amigos y de su grupo de iguales.
Cuanto más pequeño o pequeña es un niño
o una niña más indefenso está ante la influencia
de la televisión porque carecen de la capacidad necesaria para
diferenciar realidad de ficción
Sin embargo si esos mismos niños cuentan con adultos que ven
la televisión con ellos, les hacen preguntas y les obligan a
pensar y a verbalizar sus sentimientos, no sólo les resultará
útil sino que favorecerá su proceso de aprendizaje pues
existe una correlación entre el estímulo y la atención
de los adultos a la hora de que los niños vean la televisión
y su proceso de desarrollo, que puede verse afectado positiva o negativamente
por la atención o desatención que se les preste.
La televisión sólo contribuirá a incomunicar y
a desvincular a las familias que se lo permitan al no hacer un uso adecuado
de este medio de comunicación tecnológico
La televisión no es la causa directa de la violencia o de la
anomia social sino su efecto; es decir, son la violencia y la anomia
social las que se proyectan sobre la pequeña pantalla. Por mucho
que se quiera demonizar a la televisión o convertirla en el chivo
expiatorio, ella no es la responsable de que muchas personas se enganchen
y se aíslen convirtiéndose en teledependientes o teleadictos.
Tal vez lo mejor del hombre sea su afán por conocer y su amor
al conocimiento. Los artilugios técnicos y tecnológicos
son hijos de ese amor. Entre los sueños más antiguos y
más preciados han figurado siempre los de trascender y superar
el espacio y el tiempo y las tecnologías de la comunicación
han venido a colmar esos sueños. No se trata de hablar de autopistas
de la información ni de realidad virtual, sino de tomar conciencia
de que las tecnologías de la comunicación son un instrumento
para el progreso, a condición de que el ser humano sea quien
controle las tecnologías que inventa, no permitiendo que se le
desboque el caballo y el jinete sea despedido al precipicio.
Las familias que actúan de forma irresponsable "enchufando"
a los niños a la televisión, utilizando la pequeña
pantalla como canguro, creando hábitos pasivos y dependientes
al no dar a sus hijos otras opciones y reduciendo la riqueza de relaciones
del hogar a la contemplación hipnótica del objeto tótem,
se comportan de una forma no muy diferente a los jugadores de la ruleta
rusa y se condenan a sí mismas a ser fagocitadas por el flujo
de imágenes de la lluvia radioactiva que ellas mismas han provocado
La televisión puede ser un instrumento para la cohesión
familiar mejorando la información proporcionando esparcimiento,
contribuyendo a una mejor formación y favoreciendo el espíritu
crítico. Eso será posible si la familia antepone su convivencia
y sus relaciones a la dependencia ante la caja siniestra, pero en ese
caso tal vez la siniestra sea la familia y no la caja. En el fondo la
situación no es muy diferente a la del personaje del cuento que
rompe el espejo cuando éste transmite una realidad fea y desagradable,
sin embargo la culpa no es del espejo
Síntesis
de mensajes
A lo largo de las páginas destinadas a exponer el contenido temático
hemos desarrollado una serie de ideas y propuestas. Nos parece que habría
que retener los siguientes mensajes como los más significativos.
1. Los padres y madres tenemos derecho a defendernos del aluvión
de programas, imágenes, incitaciones al consumo, concursos, realities
shows, etc. que, en acertada expresión de McLuhan, constituyen
una auténtica lluvia radioactiva.
2. El mal uso de la televisión tiene consecuencias lamentables
para las personas. Un ejemplo extremo de esto es la teleadicción,
que provoca efectos no deseados sobre la capacidad de la persona para
elegir y sobre las relaciones sociales ya que aísla al teleadicto
de la realidad y lo sumerge acríticamente en un mundo ficticio
y alienante.
3. La televisión tiene al menos cuatro funciones que, debidamente
canalizadas, favorecen la comprensión del mundo en que vivimos
y el desarrollo personal: estas cuatro funciones son la informativa,
la de entretenimiento, la educativa y la crítica.
4. Lo peor de una persona, niño, adolescente o adulto, habitante
de la "aldea global", es el desconocimiento del medio televisivo
y de sus características. Por tanto hemos de comprometernos a
conocer los recursos teóricos, técnicos e ideológicos
que nos permitan des codificar adecuada y críticamente lo que
sucede en la pequeña pantalla.
5. Las nuevas realidades sociales exigen nuevas respuestas. Por tanto
hemos de demandar una educación para y en los medios en la escuela
y en la familia. Educar en los medios no tiene por qué ser aburrido
ni moralista. Por el contrario, incrementará la motivación
de nuestros hijos para conocer críticamente una realidad en la
que se desenvuelven a diario y que ocupa un porcentaje importante de
su ocio y tiempo libre.
6. Al hablar de la televisión nos enfrentamos a un fenómeno
social complejo articulado en grandes compañías y conglomerados
de cuya objetividad es lícito discrepar. Detrás de los
medios de comunicación existen intereses, poderes y modelos sociales
e ideológicos. Por tanto, cuestionar su objetividad, preguntarse
el por qué de cada cosa y buscar respuestas a las insistencias
y a las ausencias es una forma de empezar a comprender críticamente
los mensajes y medio televisivo.
7. En una sociedad democrática el control social supone una garantía
para luchar contra la manipulación y el poder de los medios de
comunicación. CEAPA defiende mecanismos autorreguladores que
posibiliten que las asociaciones de consumidores y usuarios y las Con-
federaciones de padres de alumnos participen e intervengan en dicho
control social.
Directrices para la utilización de estos materiales en Escuelas
de Padres y Madres
Tan importante como los contenidos es la forma de transmitirlos, de
ahí la importancia de los instrumentos metodológicos.
Las orientaciones de estos materiales sólo pretenden ayudar al
proceso formativo y en ningún caso poner la menor cortapisa a
la creatividad y capacidad de innovación de los responsables
de las Escuelas de Padres y Madres.
Consideramos que la transmisión oral de la información
es un instrumento eficaz pero si se abusa de él puede resultar
aburrido y fomentar la pasividad. Por tanto sugerimos tanto el empleo
de transparencias (a título de ejemplo, pueden proyectarse y
comentarse los Objetivos, los Mensajes y la página de Compromisos
de este cuaderno para favorecer una exposición más dinámica),
como el de metodologías activas que incluyan cuestionarios para
la discusión y debate, técnicas de trabajo en grupo, dramatizaciones
y elaboración grupal de ideas y proyectos. Si la educación
a través de la experiencia es deseable para nuestros hijos también
debemos aplicárnosla a nosotros mismos.
No es desdeñable la aportación de los técnicos
y expertos, pero los padres y madres podemos aprender muchas cosas unos
de otros en un proceso de comunicación horizontal en el que nos
contemos mutuamente nuestras experiencias, aprendamos de ellas y pongamos
en común nuestras opiniones y reflexiones. El protagonismo en
las escuelas de padres y madres debe tenerlo en todo momento o en la
mayor parte de las sesiones la comunicación entre los asistentes
y participantes.
Es conveniente que cada Escuela de Padres y Madres analice estos materiales
y que utilice los que le resulten más útiles con esta
estructura u otra diferente, eliminando los que crea que por cualquier
motivo no van a funcionar y añadiendo cualquier actividad distinta
que resulte interesante y dinamizadora, ya que todos tenemos capacidad
de inventar y nadie conoce como nosotros mismos la realidad sobre la
que actuamos.
Actividad 1. Cuestionario
Proponemos comenzar por un cuestionario para que los padres y madres
dispongan de un marco de referencia común. Se trata de un instrumento
para conocer las opiniones y disponer de elementos de juicio sobre las
coincidencias y discrepancias de los asistentes.
Proponemos que el cuestionario se entregue a grupos de 5-6 personas
y que cada grupo elija un moderador y un portavoz para la fase de puesta
en común.
Pautas del cuestionario
1.- ¿Cuáles son a vuestro juicio las consecuencias negativas
de un mal uso de la televisión para nosotros mismos y para nuestros
hijos e hijas? Señalad al menos cinco y ordenadlas de acuerdo
con su importancia.
2.- Un buen uso de la televisión puede favorecer el crecimiento
personal y la formación. ¿Cuáles son a vuestro
juicio las consecuencias positivas de un buen uso de la televisión
para nosotros y nuestros hijos e hijas?
3.- De los programas que conocéis o que veis habitualmente, ¿Cuál
es el que os informa mejor? ¿Y el más formativo? ¿Cuál
creéis que ayuda a desarrollar más el sentido crítico?
¿Cuál os parece más lúdico o divertido?
4.- La televisión ¿Dificulta o favorece la comunicación
familiar? Justificad la respuesta en sentido positivo o negativo, teniendo
en cuenta que entre un sí y un no caben muchos matices.
5.- ¿Existe manipulación a través de la televisión?
¿Sí?, ¿No?. En caso afirmativo, indicad cómo
y a través de qué instrumentos. En caso negativo fundamentad
la respuesta.
TemporalizaciónTrabajo en grupo: 50 minutos Puesta en común:
30 minutos
Actividad 2. El tiempo de ocio de nuestros hijos
Es conveniente que reflexionemos sobre el ocio y tiempo libre de nuestros
hijos. La actividad que os proponemos consta de tres fases perfectamente
diferenciadas.
FASES
1ª.- Podemos utilizar la técnica del Brainstorming o Torbellino
de ideas para responder a la pregunta ¿A qué dedican nuestros
hijos e hijas el tiempo libre?. A esta pregunta hemos de responder sinceramente
indicando con la mayor exactitud lo que hacen nuestros hijos.
2ª.- Utilizaremos la técnica del Breafing. Esta técnica
consiste en repartir un número limitado de puntos entre diferentes
casillas u opciones. Es una técnica proyectiva ya que indica
nuestras preferencias y prioridades, que pueden coincidir o no con la
realidad. Nuestros hijos ven la televisión varias horas al día
pero también realizan otras actividades a lo largo de la semana:
salir con los amigos, jugar en casa, hacer deporte, leer, escuchar música,
ir al cine, etc. La rueda que figura en esta página consta de
siete casillas. Los participantes deberán repartir cien puntos
entre las siete casillas. Pueden repartirlos a su voluntad, dejando
casillas en blanco y adjudicándolos de acuerdo con sus preferencias
pero siempre adjudicando la totalidad de los cien puntos. La distribución
de puntos deberá consensuarse en el interior del grupo. No olvidemos
que se trata de manifestar nuestras preferencias.
3ª.- Hemos iniciado esta Actividad indicando qué hacen nuestros
hijos e hijas con su tiempo libre. En un segundo momento hemos expuesto
nuestras preferencias como padres y madres. En este tercer momento vamos
a informar sobre las preferencias extraídas de una encuesta de
niños y niñas. En el apartado Familia y Televisión
de las páginas anteriores figura una reseña del estudio
"Los valores de los niños españoles". El monitor
escribirá los datos en la pizarra o proyectará la trasparencia
y a continuación se abrirá un debate a partir de las siguientes
preguntas: · ¿Os han sorprendido las respuestas de los
niños? · ¿Qué opináis de estos datos
y porcentajes? · ¿Qué consecuencias se desprenden?
Temporalización· 1ª Fase · Trabajo en grupos:
10 minutos · 2ª Fase · Trabajo en grupos: 20 minutos
· Puesta en común de las fases 1 y 2: 15 minutos ·
3ª Fase · Visionado de la transparencia y comentarios: 5
minutos · Debate en gran grupo sobre los datos de la encuesta:
10 minutos
Actividad 3: Vamos a ejercer nuestro derecho a la libertad de expresión
y de crítica
NOTA DE PRENSA Protesta de CEAPA por la
utilización de menores en concursos para elevar la audiencia
La Confederación de Asociaciones de Padres de Alumnos (CEAPA)
lamenta que se haya utilizado, de nuevo, a un menor para elevar la audiencia
en un programa de televisión. Este hecho se produjo el pasado
viernes 21 de abril en la primera cadena de TVE 1, dentro del programa
¿Qué apostamos?, que dirigen Ramón García
y Ana García Obregón. En este programa un niño
de unos 8 años ganó más de tres millones de pesetas
gracias a sus conocimientos sobre dinosaurios. CEAPA ha remitido una
carta de protesta al Fiscal General del Estado, Eligio Hernández;
al director general de RTVE, Jordi García Candau; a los ministros
de Educación y Ciencia, Gustavo Suárez Pertierra y de
Asuntos Sociales, Cristina Alberdi; a la presidenta de la Comisión
de Contenidos Televisivos del Senado, Victoria Camps, y al director
general del Menor, Juan Carlos Mato. CEAPA considera "intolerable"
que TVE tenga que recurrir a estrategias que vulneran los derechos de
la infancia para ganar audiencia, pese a que el año pasado Ramón
Colom, director de TVE 1, prometió que ningún menor volvería
a aparecer en ¿Qué apostamos?, después de la polémica
desencadenada al ganar un niño de cinco años casi tres
millones de pesetas. Aunque CEAPA no entra a valorar el consentimiento
de sus padres, considera que el Estado debe velar por la protección
de la infancia y cree necesario evitar que los menores de 16 años
concursen en espacios televisivos a cambio de dinero, ya que fomentar
este tipo de juegos contradice todos los principios éticos y
morales que se deben inculcar a los menores. Por otra parte, la Confederación
de Padres se congratula de que el Ministerio de Educación esté
estudiando la posibilidad de crear una cadena educativa, tal como sugirió
el presidente de CEAPA, Francisco Delgado, en su comparecencia ante
la Comisión de Contenidos Televisivos del Senado. Un saludo,
GABINETE DE PRENSA Madrid, 27 de Abril de 1994
Muchas veces observamos algo en la pequeña pantalla que nos irrita,
molesta o hiere: manipulación de los niños y niñas,
sexismo, racismo, publicidad engañosa, violencia en la programación
infantil, etc. No debemos quedarnos con los brazos cruzados, sino que
hemos de pasar a la acción y manifestar públicamente nuestra
repulsa e indignación.
En la página anterior reproducimos un comunicado de CEAPA que
denuncia la utilización de menores en concursos para elevar la
audiencia. Nos parece perfecto que CEAPA muestre su sensibilidad y proteste,
pero hemos de aprender a defender nuestros derechos nosotros mismos
como APAs.
Os proponemos la elaboración de un comunicado o carta al director,
reaccionando ante una situación problemática aparecida
recientemente, que siga las siguientes pautas: a) Consensuar en el interior
del grupo con precisión el motivo de la protesta. b) Esbozar
un esquema de cuatro o cinco puntos, donde se exponga la protesta, las
razones de la misma y las peticiones o exigencias para salvaguardar
los derechos conculcados. c) Redactar el comunicado o carta siguiendo
el esquema. d) Reproducirlo a máquina u ordenador. e) Hacerlo
llegar a la dirección de un periódico, a una emisora de
radio, etc. para procurar que tenga difusión y que la sociedad
conozca los planteamientos de la APA o FAPA.
Temporalización De los tres primeros
puntos 40 minutos, finalizados los cuales se destinarán otros
5 a adoptar compromisos concretos para la realización de los
d) y e).
Actividad 4: Vamos a elaborar propuestas
para su inclusión en la programación general anual
Los padres debemos participar activamente y disponemos de instrumentos
para que la P.G.A. recoja nuestras sugerencias y propuestas tal y como
indican los Reglamentos Orgánicos de Centros de Primaria y Secundaria.
Para llegar a algún punto, hay que saberse el mapa y establecer
estrategias para el recorrido. Si pretendemos que la P.G.A. recoja nuestras
iniciativas sobre qué actividades llevar a cabo para una buena
educación en los medios (talleres, visitas, experiencias educativas
complementarias, etc.) debemos tenerlas pensadas para proponerlas en
el momento oportuno. Cada grupo elaborará tres iniciativas lo
más detalladas posible que incluyan objetivos, descripción
de la actividad y fecha en la que se propondría que se realizaran.
Nuestra formación es una formación para la acción.
Tras la puesta en común, las iniciativas que surjan podrán
sistematizarse y desarrollarse a fin de que se propongan realmente para
su inclusión en la P.G.A. a iniciativa de la APA del centro.
Temporalización· Trabajo en grupo: 30 minutos ·
Puesta en común: 30 minutos· Debate sobre la viabilidad
de proponer estas iniciativas y compromiso de llevarlas a cabo: 15 minutos
PROPUESTA
ABIERTA PARA LA REALIZACIÓN DE UNA ESCUELA DE PADRES Y MADRES
SOBRE EDUCACIÓN EN LOS MEDIOS CON ESPECIAL INCIDENCIA EN LA TELEVISIÓN
Vamos a realizar una propuesta de cinco sesiones de aproximadamente
dos horas de duración con una periodicidad quincenal. Esta propuesta
de cinco sesiones, de acuerdo con la motivación del grupo, sus
intereses, tiempo disponible, etc. puede perfectamente reducirse a tres
o cuatro o ampliarse a siete u ocho.
Consideramos que sería conveniente entregar el material con antelación
para que los participantes puedan leerlo y partir de un marco común.
El lugar de celebración de la Escuela de Padres puede ser la
APA pero también podríamos ensayar otras fórmulas
como la utilización de la Casa de la Cultura o locales de las
Cajas de Ahorros o Fundaciones.
Con respecto a la organización sería deseable disponer
de un servicio de atención a los niños y niñas
para que, si lo desean los dos miembros de la pareja, puedan asistir
a las sesiones.
Las cinco sesiones propuestas se desglosarían de la siguiente
forma:
1ª SESIÓN
Tendría un carácter básicamente informativo, podría
constar de una charla apoyada por transparencias y de un coloquio posterior.
De forma orientativa los contenidos de la charla podrían coincidir
con los epígrafes del documento
2ª SESIÓN
Tendría un carácter participativo y de comunicación
entre los participantes. Proponemos que esta sesión se desarrolle
primero con una o varias técnicas de presentación y posteriormente
que se desarrolle respondiendo al cuestionario marco para conocer las
actitudes, los prejuicios, las coincidencias y las discrepancias. En
definitiva, para diagnosticar las características del grupo y
acomodar a dichas características los objetivos y compromisos.
3ª SESIÓN
Tendría un carácter básicamente formativo, entendiendo
la formación como una preparación para la acción.
La primera parte puede consistir en establecer la forma en que niños
y adolescentes viven su ocio y tiempo libre para, a continuación,
mediante la técnica del Breafing, exponer cuáles serían
nuestras preferencias y prioridades sobre su ocio, finalizando con un
comentario de una encuesta donde los niños y niñas españoles
expresan sus opiniones sobre su ocio y tiempo libre.
A continuación se desarrollaría una actividad para aprender
a expresar nuestras opiniones elaborando comunicados o cartas al director
y remitiéndolos a los medios de comunicación para que
sean conocidos por la sociedad.
4ª SESIÓN
Tendría un carácter de análisis sobre el fenómeno
televisivo y sus diversas aplicaciones así como su incidencia
en nuestras vidas. Se utilizaría la técnica del videoforum.
Se proyectaría una película o vídeo y a partir
de la proyección se desarrollarían técnicas activas
como detener la imagen y hacer preguntas a los asistentes o aprovechar
el contenido del vídeo para relacionarlo con la utilización,
adecuada o inadecuada, de la televisión. Así mismo, a
través del videoforum estableceríamos vínculos
entre familia y televisión, escuela y televisión y la
necesidad de una educación en y para los medios.
5ª SESIÓN
Tendría un carácter básicamente instrumental. Los
participantes elaborarían propuestas para incluir actividades
sobre educación en los medios en la P.G.A. susceptibles de que
la APA del centro las incorporara a sus tareas y las propusiera para
su realización.
La sesión finalizaría con una o más técnicas
de evaluación para conocer el grado de aceptación de la
escuela de padres y si se han logrado avances en el cambio de mentalidad,
hábitos y actitudes.
BIBLIOGRAFÍA
Sobre la televisión, en sus distintos aspectos, existe una bibliografía
copiosísima. Nosotros en estas páginas sólo vamos
a reseñar unos pocos títulos que entendemos pueden ayudar
a padres y madres a entender los entresijos de la televisión,
a descubrir los manejos y manipulaciones y a asumir el compromiso de
convertirnos en receptores críticos y dar la importancia que
merece a la educación en y para los medios, tanto en los centros
escolares como en la familia.
Joan FERRES: TELEVISIÓN Y EDUCACIÓN. Editorial Paidós,
1994.
Abordando aspectos prácticos, teóricos e ideológicos,
esta obra profundiza de forma interesante y amena con el objetivo declarado
de facilitar la educación en televisión.
Lolo RICO: TV, FÁBRICA DE MENTIRAS. Espasa Calpe, 1992.
Primer libro sobre la televisión de esta prolífica profesional
de los medios, sus páginas nos pasean por los distintos aspectos
de la influencia de la televisión en la audiencia infantil: el
lenguaje, la publicidad, su incidencia sobre el desarrollo, etc. Tratando
los temas con un lenguaje accesible y cercano.
Lolo RICO: EL BUEN TELESPECTADOR. Espasa Calpe, 1994.
Subtitulado "Cómo ver y enseñar a ver televisión",
esta obra se presenta como continuación de la anterior, dividida
en tres apartados significativos: COMÓ ES LA TELEVISIÓN;
CÓMO VER LA TELEVISIÓN; ENSEÑAR A VER LA TELEVISIÓN.
VIDEOGRAFÍA
Con independencia de las películas que reseñamos a continuación,
las posibilidades del videoforum son prácticamente ilimitadas
en el tema que nos ocupa. Existen series que abordan el mundo televisivo,
los problemas de los trabajadores del medio, los intereses que se ocultan
tras la pequeña pantalla. Existen documentales sobre las tecnologías
de la comunicación y su incidencia en el comportamiento, hábitos
y actitudes de las personas y tanto a partir de un anuncio como de un
culebrón, podrían analizarse críticamente un conjunto
de características muy interesantes sobre la influencia de la
televisión en nuestra vida cotidiana.
LADRONES DE ANUNCIOS, de Maurizio Nichetti. Italia 1989.
PERMANEZCA EN SINTONÍA, de Peter Hyams, EE. UU. 1992.
BELLISSIMA, de Luchino Visconti. Italia, 1951.
ROSALIE VA DE COMPRAS, de Percy Adlon. EE. UU., 1990.
DECIDE TUS JUGUETES. Instituto de la Mujer, 1993.
Cerramos esta breve referencia de materiales de trabajo con un vídeo
institucional "DECIDE TUS JUGUETES", que el Ministerio de
Asuntos Sociales elaboró con 222 anuncios de juguetes infantiles
aparecidos en televisión en la campaña navideña
de 1992-93. Ilustra de forma contundente la reproducción y utilización
de los estereotipos sociales, básicamente de género, para
promover la compra de los productos. El vídeo va acompañado
de materiales didácticos para los alumnos y el profesor cuya
lectura es de gran utilidad para la utilización del vídeo
como instrumento formativo
La façon idéale
de tirer pleinement profit des médias est de contrer ce qui
pourrait être négatif pour les enfants. Il n’y a pas
de recettes miracles pour y arriver : la meilleure façon c’est
d’être présent, de regarder la télé avec
eux, de jouer au jeux vidéo, de naviguer sur Internet. Pas
besoin d'être constamment à leur côté mais
soyez attentifs à leurs questions, discutez avec eux de sujets
qui les interesseront. Vos commentaires sont importants car c’est
le dialogue parents-enfants qui est à la base de l’éducation
aux médias.
Cette section a été conçue pour vous aider à
connaître et à créer une gestion positive des médias
dans votre vie familiale. Nous vous offrons également des fiches
conseils pour discuter avec vos enfants de médias afin que ces
derniers ne soient pas envahissants mais au contraire, qu'ils soient
utilisés judicieusement, pour le meilleur de ce qu'ils ont à
offrir.
L'influence
des médias - Des textes sur l 'influence que peuvent avoir,
la télévision, les jeux vidéo et l'Internet dans
la vie de vos enfants.
Activités
d'éducation aux médias - Des idées d'activités
pour aider les enfants à décoder et à comprendre
les messages médiatisés.
Ver también:
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