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Índice 2.-Difusión
de la información y construcción de la paz. 3.-
Ayuda de alta calidad para los medios de comunicación privados. |
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1.- INTRODUCCIÓN.
Los millones de personas de
todo el mundo que no tienen acceso a la radio, la televisión o la prensa
tampoco tienen voz para dar a conocer sus opiniones. El Programa Internacional
de la UNESCO para el desarrollo de la comunicación (PIDC) trabaja para
vincularlas a la "aldea mundial", fomentando la creación de medios de
comunicación libres e independientes y formando al personal necesario para
dirigirlos.
2.- DIFUSIÓN DE LA INFORMACIÓN
Y CONSTRUCCIÓN DE LA PAZ.
La ayuda mutua necesaria para el
desarrollo social depende en parte de que tenga acceso al conocimiento y de que
éste se difunda ampliamente. Se debe emplear la tecnología moderna para
establecer redes de comunicación e información destinadas a generar e
intercambiar información, terreno éste donde puede prosperar el diálogo entre personas
con distintas ideas y pareceres. Esto contribuye a su vez a una gobernalidad
abierta y democrática y, por ende, impulsa la construcción de la paz, que
es una de las metas básicas de la UNESCO.
3.- AYUDA DE ALTA CALIDAD PARA
LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN PRIVADOS.
El PIDC empezó a funcionar en 1982 y ha
prestado apoyo desde entonces a unos 600 proyectos de comunicación en más de 100
países, creando agencias nacionales y regionales de noticias, facilitando
equipos audiovisuales para estaciones de radio y televisión y estableciendo
cursos creativos de formación en administración destinados al personal que
trabaja en la prensa, las editoriales y la industria cinematográfica.
El proceso de democratización que
en la actualidad se ha extendido prácticamente a todas las regiones del mundo
provocó en 1992 un cambio esencial en el PIDC: prestar apoyo a proyectos
presentados por organizaciones privadas y no gubernamentales. En la actualidad
procura que al menos la mitad de los proyectos que respalda se refieran a los
medios de comunicación privados. Esto significa a su vez que los proyectos
deben ser seleccionados muy cuidadosamente, para que las computadoras y los
transmisores facilitados por el PIDC no permanezcan inoperantes por falta de
personal cualificado para utilizarlos y mantenerlos. Como el total anual de
recursos asciende tan sólo a unos 5 millones de dólares, el Sr. Torben Krogh,
Presidente del PIDC, afirma: "Es mejor financiar unos cuantos proyectos
bien que muchos de manera insuficiente".
4.- UN EJEMPLO EN ÁFRICA.
Uno de los principales proyectos
en marcha es el fomento de una prensa independiente y pluralista en África, que
abarca 47 países de la región subsahariana. Se propone impartir formación en
administración y comercialización de la prensa, especialmente a periodistas de
sexo femenino; facilitar equipos de autoedición y organizar entre los editores
grupos de intereses económicos con objeto de que compartan los recursos.
Está creando además una base de datos y servicios informatizados de
documentación, e insta a los gobiernos a que promulguen una legislación liberal
para la prensa y supriman los derechos de aduanas de equipos y suministros.
El PIDC trabajó primero en África
central (10 países) y África occidental (16 países), para extenderse luego a
África oriental y el Océano Índico. Los 11 países del África austral forman
parte de institutos financiados por los países escandinavos en Namibia y
Mozambique.
5.- LA ACCIÓN DEL PIDC EN EL
MUNDO.
Además de apoyar 30 actividades
interregionales y 108 regionales, entre ellas, una cadena de radio de baja
potencia con frecuencia modulada para islas y zonas remotas, el PIDC patrocina
259 proyectos nacionales en 112 de los 183 Estados Miembros de la UNESCO.
Financia además el Sistema de Intercambio Internacional para la Libertad de
Expresión (IFEX), sistema electrónico administrado conjuntamente con grupos de
prensa libre, como el Comité de Protección de los Periodistas (Estados Unidos y
Canadá), Artículo 19 (Reino Unido), Índice sobre la Censura (Reino Unido) y
Reporteros sin Fronteras (Francia).
Estas actividades van desde la reestructuración a gran escala hasta la formación
de administradores y periodistas en las tareas básicas, esenciales para el buen
funcionamiento de unos medios de comunicación modernos, libres y económicamente
independientes. Todas comparten una meta última de importancia esencial para la
estrategia de la UNESCO, a saber, dar a los países que se liberan de un régimen
autoritario una voz clara en el dialogo internacional que les sirva para
reclamar el doble beneficio del desarrollo y la democracia.